Pierre Niney logra una excelente caracterización. A pesar de las inconsistencias del guion, que presenta algunas situaciones inverosímiles, el actor logra transmitir las diversas peripecias del protagonista de manera efectiva.
Roinsard presenta una resonante celebración de la literatura como un arte eterno e inquebrantable de forma ingeniosa. Ver cómo lleva a cabo esta idea es una de las diversas sorpresas que ofrece esta cautivadora película de suspenso.
La directriz de Natalia Meta consiste en crear una narrativa independiente y singular, enmarcada dentro de un thriller íntimo, presentando así una interesante interpretación feminista de la dura novela que le sirvió de inspiración.
El talento y energía del director octogenario, junto con su excepcional habilidad para guiar a los actores, aseguran que esta película se mantenga a la altura de las obras de gran calidad a las que estamos acostumbrados.
La película descrita por muchos como un moderno cuento de hadas va más allá de esa etiqueta. Se presenta como una obra provocadora que explora la belleza y la complejidad de la inocencia en el amor.
Lo que pareciera ser una película fuertemente pesimista que permite diversificar su apuesta narrativa, extraer lo mejor de actores poco conocidos, y combinar lúdicamente los ingredientes de un guión perspicaz y malicioso.
Daniela Vega brilla en su papel. El director chileno ha transmitido de manera excepcional la complejidad del personaje. Su crítica hacia la intolerancia social resulta poderosa y muy efectiva. Una obra sobresaliente.
A pesar de que gran parte de la historia parece dirigirse hacia un típico melodrama de relaciones, el director presenta sorpresas en un final emotivo y sobrio, que resulta tanto inesperado como impactante.
En muy pocos casos ha sido tan intensa la manera solidaria en que toda una familia defiende la opción disidente de género de uno de sus miembros. Un documental sobresaliente.
Herrero Garvín narra con un lenguaje visual sobrio y algunos toques líricos. Este retrato del hombre transgénero en un medio rural es poco común en el cine mexicano.
El director observa de cerca las dinámicas de este hogar transformado, acepta convertirse en padrino de la próxima boda y, con su filmación clara y sencilla, resalta los logros sociales obtenidos en el desarrollo civil de un Uruguay amable y solidario.
El documental resalta la falta de comprensión de ciertas feministas sobre la relevancia de las demandas de la comunidad transgénero y travesti, especialmente en lo que respecta al control y la libre disposición de su propio cuerpo.
La fuerza dramática de la película, junto con actuaciones excepcionales y una destacada calidad visual, explica por qué logró el premio principal en el Festival de Cannes este año.
Lo notable es la disección que hace Reygadas de la complejidad del sentimiento amoroso. Pocas películas mexicanas han ofrecido una imagen tan patética de la arrogancia viril derrotada como esta cinta.