Kore-eda es uno de los más destacados observadores de las dinámicas familiares en el cine japonés contemporáneo, recibiendo comparaciones elogiosas con el estilo minimalista y la narrativa doméstica del maestro Yasujirô Ozu.
La cineasta utiliza todos los recursos visuales disponibles para destacar las atrocidades que se viven, ofreciendo una intensa exploración de la zona sitiada y de los variados estados de ánimo de sus habitantes.
El director sigue explorando su inclinación hacia temáticas que recuerdan a Chejov, con un enfoque en los conflictos entre generaciones, la insatisfacción de las vocaciones artísticas y una profunda melancolía reflejada en las expresiones de los personajes y en los escenarios.
El director presenta un retrato de la vida en el hogar que, lejos de mostrar resentimiento, ofrece una profunda observación social. Detrás de cada imagen se percibe una intensa melancolía acompañada de una notable ternura.
El realizador demuestra habilidad al presentar la serie de desgracias. Uno de los logros más notables del director es mostrar la continuidad de una tiranía patriarcal en el país árabe.
La película suscita un profundo dilema moral y de forma inteligente y sensible invita a los espectadores a decidir su postura al respecto. 'La boda' es una excelente producción.
La originalidad de este primer trabajo en largo de Isaac Cherem radica en plantear de modo frontal la paradoja de la existencia de una injusta marginalidad de género en el seno mismo de una comunidad que históricamente ha padecido una marginación todavía más brutal.