Esto es televisión en su forma más pura; cautivadora, excepcional y que inspira humildad. En contraste, toda la ostentación que presenta Hollywood se siente insípida.
'Wild Bill' combina elementos trágicos y cómicos, aunque su ejecución resulta confusa. La escena final con la turbina de viento es tan absurda que casi duele a la vista.
Después de verla, necesitaba verificar la edad del actor Billy Barratt. Su actuación es increíblemente poderosa, sutil y madura, especialmente frente a un tema tan devastador. Es una interpretación excepcional.
El mejor elogio hacia Whittaker es que, tras el primer episodio, su transformación no se percibe tan drástica. Rápidamente se apodera del personaje, mostrando una gran capacidad para el rol.
No se centra únicamente en el fútbol, sino que explora el orgullo de una comunidad trabajadora. Es una lección sobre la resistencia y cómo enfrentar la desesperación con humor.
Pocos autores tienen la habilidad de abordar el terror de esta manera y, al mismo tiempo, mantenerlo entretenido. A veces, logran equilibrar el escalofrío con momentos de diversión.