La película, en ocasiones, avanza a un ritmo molesto, pero Naomi Ackie se destaca en su actuación. Además, es completamente diferente a la serie que la precedió.
Es una obra que combina emociones profundas con momentos de humor. El escenario es inteligente, sutil, divertido y desgarrador, todo en un mismo paquete.
En sus momentos más destacados, 'The Essex Serpent' ofrece una profundidad sorprendente que va más allá de lo que aparenta. Sin embargo, en sus partes menos efectivas, cae en un melodrama que no le favorece.
Este análisis enfrenta las mismas dificultades que otros intentos de desentrañar esta complicada trama de intereses. Es muy complicado delinear todas las interrelaciones de esta intrincada red sin caer en un laberinto de detalles.
Su atención al detalle es concienzuda y exhaustiva, lo que a veces no le ayuda. Lo más frustrante es que sus escenificaciones artificiosas son innecesarias.
Es mordaz, absurda y empática cuando menos te lo esperas. Evita los artificios en favor de las bromas que encuentran humor y calidez en los lugares más inusuales y fascinantes.
Tensa y espeluznante. Consigue que un suceso histórico impactante, y que quizá sea demasiado amplio para ser entendido, sea tan personal como lo fue en realidad.
Davies y Shankland narran las vidas de los ciudadanos de París en la época posterior a la revolución, mostrando su honestidad, complejidad y pasiones de una manera fluida y efectiva.
La serie demuestra una inteligente dosificación del sentimentalismo, lo cual resuena perfectamente con sus personajes apasionados. Su enfoque varía entre lo sutil y lo directo, pero en conjunto, mantiene una honestidad admirable.
Una serie que, aunque puede parecer simple, logra mantener el interés gracias a la actuación de su protagonista. Las secuencias de combate son efectivas, aunque carecen de profundidad.
Ocho episodios enérgicos y dinámicos que se desarrollan como si fueran capítulos de una novela negra adictiva. Ofrece sorpresas genuinas, aunque algunos giros son predecibles.
Un aburrimiento nefasto. Es ambiciosa pero carece de ideas. Su fidelidad a las obras anteriores limita su capacidad para convertirse en algo realmente interesante.