Es un placer sentarse y disfrutar de una película que lleva su aspecto y su paleta de colores más allá de la realidad para crear un mundo de fantasía que sólo podría existir en la animación.
Los espectadores cansados del aspecto detallado y del tono positivo de las películas norteamericanas disfrutarán de la visión personal y austera de Zilbalodis.
Una inusual historia de fantasmas que representa muchas de las tradiciones japonesas y que poco o nada tiene que ver con lo que Estados Unidos suele facturar.
Tatsuya Nagamine aprovecha la tecnología digital para intensificar las explosiones y efectos visuales en las secuencias de combate, manteniendo al mismo tiempo la esencia y apariencia de los personajes.
Con sus colores vibrantes, su pegajosa banda sonora de rock y un poderoso mensaje sobre la ecología, esta película entretendrá tanto a los más pequeños como a sus hermanos mayores y padres.
'O menino e o mundo' recuerda al espectador que una película animada puede ser más íntima y personal que las grandes producciones de alto presupuesto llenas de efectos por ordenador de los estudios de Hollywood.
'The Rescuers Down Under' desafía a las aventuras de Spielberg y Lucas y confirma el poder especial de la animación para presentar fantasías extravagantes en la pantalla.
'La mecánica del corazón' no logra estar a la altura de sus componentes individuales. A pesar de su impresionante riqueza visual, parece que el potencial de los artistas podría haber dado lugar a una obra emocionante y verdaderamente original con un guión más sólido.
Se asemeja inquietantemente a Daffy Duck. Sin embargo, Daffy era un personaje entretenido, mientras que este torpe héroe que se presenta como 'el azote del terror en la oscuridad' simplemente no lo es.
Aunque puede que no tenga la misma esencia emotiva que 'Blancanieves', la mayoría coincide en que 'Pinocho' es el filme animado más impecable realizado por Walt Disney.