'1899' se fundamenta en una serie lenta de intercambios crípticos entre personajes y en clichés de terror mal ejecutados, lo que resulta en una experiencia bastante tediosa desde el principio.
Las ideas se presentan de manera continua, pero este largometraje difícil e inconexo no logra establecer un ritmo adecuado. El realismo social se destaca, sin embargo, la fantasía resulta inapropiada.
Las protagonistas están maravillosas. Sin embargo, la situación de los efectos visuales es bastante diferente. La iluminación brilla por su ausencia y los efectos desvaídos a menudo perjudican una escenografía impresionante.
El relato presenta una sobreabundancia de historias y personajes. Sin embargo, hay un encanto suficiente que logra mantener nuestro interés a pesar de la narrativa dispersa.
Una comedia romántica que carece de ambos elementos. Esta película resulta monótona y pesada, siendo demasiado insípida como para que alguien se preocupe por ella. Carece de impacto y no provoca interés. Simplemente no logra captar la atención del espectador.
El guion de Emma Thompson irradia ternura, mientras que la dirección de Paul Feig aporta una intensidad notable. Además, la química entre Clarke y Golding es innegable.
Económica y entretenida, esta pequeña y sabrosa película de acción no cambiará el mundo, pero sirve para pasar el rato. Ignora los agujeros argumentales y todo irá bien.