Bergman se enfrenta con valentía a sus tormentos y deseos. Su grandeza en el cine de autor se debe a su habilidad para transformar el sufrimiento en algo cautivador.
Un homenaje a la conexión física y tangible con los objetos, en un mundo donde la cultura del siglo XXI se aferra a un único dispositivo multifuncional.
La audaz combinación de humor y violencia recuerda a las obras de David Lynch. Cummings aporta una nueva energía a una narrativa familiar, explorando inquietudes personales y provocadoras.
Cluzot, a su manera, desentimentaliza el proceso artístico, mostrando la exaltación y el terror de una forma de vida que exige sabiduría sobre cómo y cuándo soltar algo.
Contiene una sacudida de perversidad significativa y retrospectiva que eclipsa con creces cualquier posible intención artística por parte de sus creadores: la visión del futuro presidente Ronald Reagan interpretando a un villano.
Se presenta como un filme cínico disfrazado de idealismo, resultando aún más engañoso por su naturaleza anodina y su capacidad de ser fácilmente olvidado.
Dura 76 minutos, de los cuales 45 son innecesarios. Su deseo de ser 'artística' eclipsa la importancia de ofrecer elementos básicos como actuaciones destacadas, una trama coherente o una atmósfera envolvente.
En los primeros minutos de la película, el director insinúa que 'Evil Dead Rise' no seguirá la fórmula habitual y que está listo para experimentar con las convenciones del género. Desafortunadamente, esa promesa no se cumple realmente.
Lo principal de la genialidad de Renoir era su talento para ocultar esa genialidad. Prácticamente cada escena de la película es impresionante de una manera u otra.
Tanto los aficionados al terror más apasionados como los teóricos de conspiraciones encontrarán sutiles indicios de la ingeniosa metáfora que casi logra emerger.
En sus momentos más destacados, Peckinpah explora una novedosa poesía en torno a la no violencia, pero se muestra inseguro, confundiendo la transformación estilística con un enfoque de dirección más comercial.
Propone una versión más animada de la 'Widows' de McQueen. Es una película ambiciosa y volátil, un sondeo atmosférico del desagradecido mundo de los ricos y los malditos.