En 'La estrella azul' conviven el humor y la melancolía. Un retrato armado desde la admiración, que desdibuja los límites de la ficción y reflexiona sobre el valor de la creación, ya sea esta musical o cinematográfica.
Ostenta el valioso logro de ser a la vez un manual para afrontar las pérdidas y un honesto retrato de la juventud de hoy. Una preciosa lección sobre el poder del relato fílmico capaz de restituir la identidad a aquellos a quienes se les había negado.
Tiene su mayor atractivo en el punto de vista elegido. Una producción de tintes costumbristas que se apoya en el humor pícaro, desinhibido y picante para colorear en gama de grises la 'glamurosa' España del Caudillo.
Se viene abajo en su tramo final, quizá por refugiarse en una autoconsciencia que confunde el misterio con lo inverosímil (...) deja que lo críptico se apodere de la narración para volverse convencional y previsible.
Una reflexión intrigante sobre cómo operó el confinamiento, mostrando una tendencia hacia una comedia que actúa como una válvula reguladora, aliviando tensiones.