La premisa se convierte en una versión de 'Book Club' (2018) y otras obras donde el punto más alto del humor se basa en la imagen de Diane Keaton practicando pilates.
Millet impresiona por la precisión de su enfoque, ofreciendo una magistral lección de contención tanto formal como dramática. Presenta lo que en su esencia es un thriller de espionaje, pero sin recurrir a efectos innecesarios.
Uno de los episodios más aterradores de la serie. La construcción del suspense es impecable y la manera en que la narración te envuelve en su intrincada trama es realmente admirable.
Quizás hay demasiados temas para concentrar la tensión sexual entre una burguesa rebelde y un excoronel reciclado en profesor de equitación. Los gritos de denuncia se pierden en el galope del tiempo.
Esos momentos de vidas ajenas evocan el estilo caleidoscópico de Frederick Wiseman en un documental musical que cumple su función de hito para cerrar el viaje de Berri Txarrak junto a sus fans.
Gilroy presenta una película que no cumple con las expectativas creadas por su anterior trabajo, 'Nightcrawler'. Washington se aventura fuera de su zona de confort, pero el resultado no refleja su talento.
Es una pena que la historia no tenga más profundidad y solo roce la superficie. Su romance puede no ser impactante, pero la calidad visual merece ser disfrutada en la gran pantalla.
Comedia romántica con un toque de amargura o un romance dramático que avanza de manera alegre y ligera. Es perfecta tanto para una primera cita como para finalizar una relación al salir del cine.
Mientras se quema una vela, hay espacio para embriagarse, sollozar y sentir amor. También es el momento perfecto para que Hong Sang-soo presente su obra maestra del año, como lo hace cada vez.
La recreación histórica y la calidad de producción, junto con la estética amarillenta y los extensos planos secuencia, hacen que las imágenes evoquen los logros más extravagantes de Aleksei German y Sergei Loznitsa.
Yeslyamova refleja de manera intensa las angustias teóricas y materiales a través de su actuación. Su interpretación en Super 16mm presenta un naturalismo visceral, donde los sudores fríos y su lucha contra los elementos se muestran de manera cruda y auténtica.
Relato de tiempo suspendido sin mayor persistencia que la terminal donde se espera la salida de un vuelo de enlace, se sale más o menos como estabas antes de entrar en la sala.
Valérie Donzelli se lanza a la aventura con una valentía impresionante, utilizando una variedad de recursos cinematográficos. Se siente una libertad auténtica en su trabajo, desestimando la tendencia al cinismo del espectador.
La historia se centra en la mirada de su protagonista sacrificada, quien carga con todo el peso del relato. Así, al abordar el tema de la muerte, en realidad quieren mostrarnos la esencia del amor.
Ira Sachs evita los exagerados excesos de otros directores de EE. UU. que buscan un estilo europeo. Es una obra notable que, a pesar de ser considerada por algunos como modesta, realmente brilla por su sutileza.
Un resultado altamente satisfactorio, con conquistadores interpretados con admirable destreza por Edgar Ramírez, Dani Rovira y Quim Gutiérrez, complementados por efectos digitales sorprendentes en su totalidad.