Una recreación dramática poco significativa que, a pesar de entretener a su talentoso elenco, no aporta mucho a la historia. Aunque este drama legal-carcelario resulta vergonzoso, no provoca tanta irritación como el hecho de que la prisión de Guantánamo continúe en funcionamiento.
'Jurassic World' se compara continuamente con su Indominus Rex y, al igual que este, posee unas dimensiones que exigen respeto y ofrece varias mordidas certeras; sin embargo, estas no dejan una marca duradera.
La cámara se mueve constantemente, los actores parecen no tener un momento de pausa, y ni siquiera la intervención de Nick Cave interpretando 'Into My Arms' al piano logra mitigar el aburrimiento. Dos personajes intentan encontrar a un autor, mientras que un director ha olvidado su propio talento.
[Nicloux] ha firmado una adaptación con absoluta corrección académica que, sin duda, palidece en todos los aspectos al lado de la realizada por Jacques Rivette en 1966. Pero dejando al margen las comparaciones con gigantes, esta 'La religiosa' cumple con suficiente eficacia.
La voluntad de Gray de identificar la historia de 'Armageddon Time' con un momento de cambio en la historia del país es evidente. Gray narra con un clasicismo impenitente y sin concesiones dramáticas fuera de tono.
Es fácil desconectarse del misterio y caer en un letargo similar al de una reposición televisiva. En ese sentido, la recreación de la experiencia está bien lograda.
Interesante ver cómo la lituana Alanté Kavaitė ha virado hacia un relato más íntimo y personal en 'El verano de Sangaile', una película sobre el proceso de iniciación y la construcción de la identidad.
Lo que podría dar pie a un retrato más de bicho raro, celebración manufacturada de la anormalidad o incluso mirada morbosa hacia el bullying, flanquea con elegancia esos registros junto a la explotación del dolor y la violencia.
Una gran película que no logra salir a la luz y queda enclaustrada por la indecisión del autor. La protagonista nos gana desde el principio con su noble propósito, pero hace falta algo más para echarse al monte.
El seguimiento de varios cazadores en un safari africano sin identificar impactará a los espíritus más inocentes, pero la bala no dejará herida de salida.
Si Ryan Binaco escribió este guion como un homenaje a su madre, no hay mayor reconocimiento que haber dado una esencia tan humana a cada elemento de la historia.