Gilroy presenta una película que no cumple con las expectativas creadas por su anterior trabajo, 'Nightcrawler'. Washington se aventura fuera de su zona de confort, pero el resultado no refleja su talento.
Es una pena que la historia no tenga más profundidad y solo roce la superficie. Su romance puede no ser impactante, pero la calidad visual merece ser disfrutada en la gran pantalla.
Comedia romántica con un toque de amargura o un romance dramático que avanza de manera alegre y ligera. Es perfecta tanto para una primera cita como para finalizar una relación al salir del cine.
Mientras se quema una vela, hay espacio para embriagarse, sollozar y sentir amor. También es el momento perfecto para que Hong Sang-soo presente su obra maestra del año, como lo hace cada vez.
La recreación histórica y la calidad de producción, junto con la estética amarillenta y los extensos planos secuencia, hacen que las imágenes evoquen los logros más extravagantes de Aleksei German y Sergei Loznitsa.
Yeslyamova refleja de manera intensa las angustias teóricas y materiales a través de su actuación. Su interpretación en Super 16mm presenta un naturalismo visceral, donde los sudores fríos y su lucha contra los elementos se muestran de manera cruda y auténtica.
Relato de tiempo suspendido sin mayor persistencia que la terminal donde se espera la salida de un vuelo de enlace, se sale más o menos como estabas antes de entrar en la sala.
Valérie Donzelli se lanza a la aventura con una valentía impresionante, utilizando una variedad de recursos cinematográficos. Se siente una libertad auténtica en su trabajo, desestimando la tendencia al cinismo del espectador.
La historia se centra en la mirada de su protagonista sacrificada, quien carga con todo el peso del relato. Así, al abordar el tema de la muerte, en realidad quieren mostrarnos la esencia del amor.
Con una fotografía fría y una narración distante, 'Cuando despierta la bestia' presenta un ritmo pausado que no arriesga por destacar en el género del terror contemporáneo. Sin embargo, su propuesta es lo suficientemente sólida como para evitar generar desagrado.
Ira Sachs evita los exagerados excesos de otros directores de EE. UU. que buscan un estilo europeo. Es una obra notable que, a pesar de ser considerada por algunos como modesta, realmente brilla por su sutileza.
Un resultado altamente satisfactorio, con conquistadores interpretados con admirable destreza por Edgar Ramírez, Dani Rovira y Quim Gutiérrez, complementados por efectos digitales sorprendentes en su totalidad.
Una obra magnética que destaca por la sensibilidad del cineasta francés. Condensa sus características, obsesiones y retratos femeninos en una de sus fábulas emocionales más destacadas.
Koreeda se aleja de un drama exagerado y se enfoca en la tranquilidad de una fábula. Su estilo se asemeja a un manual japonés para producir cine francés: se caracteriza por la simplicidad y la discreción.
El director hace uso de las notas emotivas precisas. A través de una narración visual cuidadosamente elaborada y un montaje hábil, muestra su capacidad para devolver al cine esa profunda emoción que en tantas ocasiones ha sabido transmitir.