No está diseñada para ser un estudio de personajes, aunque se habría beneficiado de algo de desarrollo. Pero una vez que los peones están en juego, se convierte en una historia que merece la pena.
Un relato bélico bien tejido que además es un logro técnico. No sólo les recuerda a los espectadores que son libres, sino que como raza humana, somos una.
Se sumerge en la vida de uno de los grandes de la Fórmula 1, explorando su trayectoria y logros, y estableciendo comparaciones con el estado actual del deporte.
Está bien dirigida, aunque carece de profundidad. La trama refleja una sensación de desesperación, pero las emociones no llegan a impactar en el reparto.
Como película para disfrutar en familia, cumple su propósito, sin embargo, si buscas algo más profundo o significativo, sería mejor optar por otras opciones.