No es que la serie tenga una gran intensidad, pero si deseas una narrativa conmovedora, sin duda encontrarás muchos episodios que te brindarán consuelo.
Tiene toda la energía y la historia para ser adictiva. Hay mucha sustancia para dar luz verde a una segunda temporada, aunque esperemos que sea mejor cuando los personajes se asienten.
Es fascinante en muchos aspectos. La única pega es que solo tiene cuatro capítulos, lo que permite al público tener solo un breve vistazo a este personaje.
Resuena con grandes temas y ofrece las vidas contrastadas de dos madres con bastante eficacia, sumándose a la impresionante filmografía de Cristina Comencini.