Un culebrón repleto de traiciones entre amigos de antaño, secretos de infidelidades, discursos de figuras religiosas y jóvenes desafiantes. La primera mitad resulta impresionante; sin embargo, la segunda mitad se convierte en un auténtico sopor.
Aunque 'Trophy' no siempre logra mantener la imparcialidad, sigue siendo relevante. Independientemente de si estamos de acuerdo o no con las decisiones del cazador, lo esencial es que nos invita a participar en un debate complejo, sin soluciones fáciles y que requiere sacrificios.
'Our Kind of Traitor' vale el boleto por sus actores. Siempre he admirado la limpieza y la falta de vanidad de McGregor, a quien tal vez nunca nominen a un Óscar porque tiende a interpretar sin aspavientos.
El noruego Joachim Trier demuestra un nivel sobresaliente con su trabajo. Es indiscutible que su elección de montaje y estilo pictórico es ideal para una película que explora la esencia de las fotografías y nuestra dificultad para comprender a los demás.
La directora Alejandra Márquez Abella explora los mundos internos de sus personajes, mostrando cómo su dolor reprimido emerge gradualmente, llevándolos a lastimarse de maneras creíbles, todo sin caer en el sentimentalismo ni la crítica severa.