Imaginativa pero fallida película con discutible visión del autismo. El arranque es lento, el desarrollo torpe y cuando los protagonistas echan a volar ya es demasiado tarde.
Se trata de una comedia de fórmula, sí, pero que alberga inteligencia y profundidad suficiente para trascender la etiqueta teen. Efron se confirma como un carismático comediante.
La película intenta lograr la identificación rápida de un público amplio recurriendo a la fórmula del melodrama nostálgico y esperanzador, complementada con elementos de variedades.
Chispeante amoría a tres bandas, el bombón de la temporada. Grandiosa Frances McDormand. Con un arranque cuyo 'timing' hubiera aplaudido 'Billy Wilder'.
No solo es más de lo mismo, sino que la situación empeora. Los gags son infantiles, los personajes humanos son increíblemente tontos y las ardillas pierden su encanto a los cinco minutos.
El exceso de ideas y giros resulta desentonado con una dirección poco inspirada que se apoya en las expectativas del público. Además, la falta de conexión entre Cuatro y Tris no contribuye a mejorar la experiencia.
Es admirable que Gianni se haya interesado por un personaje así. Sin embargo, su manejo del tono ahoga cualquier intento de comedia y no se atreve a explorar a fondo, quedándose en lo superficial y anecdótico.