La película intenta lograr la identificación rápida de un público amplio recurriendo a la fórmula del melodrama nostálgico y esperanzador, complementada con elementos de variedades.
Chispeante amoría a tres bandas, el bombón de la temporada. Grandiosa Frances McDormand. Con un arranque cuyo 'timing' hubiera aplaudido 'Billy Wilder'.
El exceso de ideas y giros resulta desentonado con una dirección poco inspirada que se apoya en las expectativas del público. Además, la falta de conexión entre Cuatro y Tris no contribuye a mejorar la experiencia.
Un filme de una inmediatez casi documental y un logrado realismo sucio. A Haigh le basta la mirada de sus actores para extraer estallidos de verdad y gran cine de este romance de fin de semana.
La adaptación adolece de un enfoque teatral. Afortunadamente, Emily Blunt y Anna Kendrick deslumbran con sus impresionantes voces, mientras que Meryl Streep ofrece una interpretación desgarradora y conmovedora.