Se desarrolla con lentitud, como una 'Zodiac' con Xanax, lo que podría ser hipnótico para unos o enervante para otros. Sacrifica la profundidad psicológica por el impacto.
A pesar de sus lujosos valores de producción, diálogos ingeniosos y la excepcional actuación de Weisz, la serie se siente algo desmedida. ¿Realmente eran necesarios seis episodios?
Oportuna, aunque lenta y definitivamente dispersa. No logra crear una protagonista lo suficientemente excéntrica o compleja como para sostener una temporada, y Khalique-Brown tiene dos velocidades: seria o infeliz.
La reina Isabel I fue una figura que supo adaptarse a las adversidades. La pregunta es si la audiencia podrá mantener su interés a lo largo de una o dos temporadas de 'Becoming Elizabeth' hasta llegar a los momentos más cautivadores de su historia.