El equipo de 'Free Guy' se vuelve a unir para una aventura al estilo Amblin que está desesperada por recuperar la magia de las películas que la inspiraron.
Una película que se conforma con su propia mediocridad. Carece de un argumento sólido, lo que le da más la apariencia de un cortometraje que de una película completa.
Por encima de todo, el film es un cándido y adorable añadido al creciente subgénero de cine de animación para niños que tratan temas como el dolor que produce la pérdida de un ser querido.
Es difícil imaginar a un niño recordando 'The Nutcracker' al llegar a casa después de verla en el cine. Puede que Clara logre salvar los cuatro reinos, pero ninguno de ellos tiene mucho porvenir.
Quizá los estudios se estén comiendo los unos a los otros, pero esperemos que puedan sobrevivir con películas como esta lo suficiente para saber lo que quieren ser de mayores.
Un tipo de producto casero con el sabor idóneo para gustar a todo aquel que tenga ganas de probarlo; esta modesta producción de Apple+ sólo desafía las expectativas al ceñirse a sus puntos fuertes.
Una obra maestra desconcertante. Miranda July y la actriz en ascenso Helena Howard destacan en esta película, considerada una de las más originales y estimulantes del siglo XXI.
Los paisajes encantados no son un terreno fértil para que los personajes evolucionen. Esta obra incómoda nos mantiene en un estado de espera, planteando preguntas tediosas sobre el pasado.
Una película tierna, pero de una sola broma. Para una película que celebra la imaginación como vía de escape, esta comedia poco entusiasta no tiene la energía creativa requerida para no caer en sus propias trampas.
Una obra de ficción pulp oscura y densa, 'Sweet Virginia' es fascinante incluso en sus momentos más insustanciales. La firmeza de Dagg establece un mundo cerrado y a la vez coherente.
Un metadrama insuficientemente desarrollado. Un tributo que se siente tedioso y genérico, lo que resta valor a la actuación introspectiva de su protagonista.
Es bastante prometedora, pero tropieza al mezclar redes sociales con enfermedad mental. La película no profundiza más allá de las capas más evidentes de sus estereotipos de Los Ángeles.