Simplemente, el material no es lo suficientemente sólido o interesante para sostener un reparto tan rico como el que ha reunido Simien. Son 123 minutos de tono en búsqueda de forma.
Me aburrí o me exasperé durante casi cada minuto de 'Aggro Dr1ft', pero sólo son 80, y ni un solo segundo de este experimento de pesadilla infectado por la inteligencia artificial resulta deshonesto.
El sentido de la experimentación sin concesiones ayuda a demostrar lo vital que puede ser el cine de terror en una época en la que el resto del mundo cinematográfico está demasiado asustado como para probar nada nuevo.
Emerge del leve tedio de su segundo acto y se adentra en la amable cohesión de sus capítulos finales, que hacen girar el tiempo y derriten suavemente el corazón.
'Riddle of Fire' intenta plasmar la magia inherente a la infancia moderna, convirtiendo una simple búsqueda en una aventura épica. Quizá en exceso épica.
¿Para quién es esto? es una pregunta que surge en el cine cuando la película no logra establecer una conexión clara con su audiencia. 'Leo' queda atrapada en la ambigüedad, sin definir si se trata de una historia para niños centrada en sus padres o una narrativa para padres enfocada en sus hijos.
El director de 'Pete's Dragon', David Lowery, vuelve a mostrar a Disney cómo se hace. Una película sencilla pero entrañable sobre la aceptación del cambio.
Puede que carezca del esplendor encantado de 'Wolfwalkers' o 'The Secret of Kells', pero sigue estando por encima de la mayoría de las películas de animación.
El equipo de 'Free Guy' se vuelve a unir para una aventura al estilo Amblin que está desesperada por recuperar la magia de las películas que la inspiraron.
Una película que se conforma con su propia mediocridad. Carece de un argumento sólido, lo que le da más la apariencia de un cortometraje que de una película completa.
Por encima de todo, el film es un cándido y adorable añadido al creciente subgénero de cine de animación para niños que tratan temas como el dolor que produce la pérdida de un ser querido.
Es difícil imaginar a un niño recordando 'The Nutcracker' al llegar a casa después de verla en el cine. Puede que Clara logre salvar los cuatro reinos, pero ninguno de ellos tiene mucho porvenir.
Quizá los estudios se estén comiendo los unos a los otros, pero esperemos que puedan sobrevivir con películas como esta lo suficiente para saber lo que quieren ser de mayores.