Es un blockbuster de animación, un producto corporativo y la continuación de una franquicia, con conciencia propia. Pero, sobre todo, es un cuento con moraleja.
Para el público que ha soportado un verano lleno de superhéroes, supervillanos y secuelas o reboots, ahora se presenta una propuesta que verdaderamente hechiza a los espectadores.
Es el tipo de película que te hace sentir bien y que te deja tan emocionado como agotado. 'CODA' sabe cómo trabajar esa sensación de indie convencional con mucha facilidad.
Una fusión de cine documental, improvisación narrativa y jóvenes auténticos en busca de una última aventura, esta película de viajes por carretera captura la agonía y el éxtasis de la juventud en América.
Su visión cruda y sin adornos de la vida, con las fantasías cinematográficas de Hollywood de fondo, es lo que conecta con el público de manera impactante.
Retrata a los villanos de una manera monótona. Es una serie de momentos carentes de emoción y profundidad, que no logra igualar la intensidad del libro.
Las comparaciones que hace la película entre el sufrimiento de una mujer y el descenso social de una nación no están lo suficientemente bien trazadas como para escapar a sus propias trampas melodramáticas.