Genuinamente asombrosa. No cabe duda de que es una hazaña en una época en la que todos los blockbusters parecen seguir un mismo esquema mercadotécnico.
La perspectiva de que una comunidad se una para enfrentar los retos venideros en los próximos cuatro años es una idea profundamente gratificante y esencial.
Este documental utiliza clips para crear una narrativa impulsada por los medios, funcionando como una reflexión política. Expresa mucho tanto sobre el pasado como sobre el presente.
Una franquicia que comenzó con una sensación de traición y una legítima ira contra el autoritarismo, ahora acaba repitiendo, cual loro, un discurso autoritario que traiciona la esencia del país que representa.
Un clásico instantáneo. No es solo que ya no se realizan películas como esta, sino que muy pocos se atreven a narrar historias tan amplias con un nivel de técnica, creatividad y energía como la que se muestra aquí.
Sí, erige al poderoso Anthony Mackie como el superhéroe que guiará a los Vengadores (y a la franquicia) hacia el futuro. Pero es un desastre genérico en todos los demás aspectos.
Intenta ofrecerte un entretenimiento al estilo de 1992, pero también busca explorar temas profundos como la moralidad, la responsabilidad y el verdadero sentido de la justicia.
Iniciará conversaciones sobre el consentimiento y la fetichización del control. Kidman logra transmitir que no se trata solo de una provocación, sino que plantea un atractivo "¿y si?" que invita a la reflexión.
Decir que esta película de terror cumple todos los requisitos sería una blasfemia. Sin embargo, la manera en que Grant logra mantener el material realista a la vez que lo lanza a un terreno exagerado es, sencillamente, divina.