La película presenta una naturaleza anacrónica que no necesariamente atraerá a todos, pero tiene muchos encantos para aquellos que pueden desconectarse de la realidad.
Un significativo y poderoso retrato de lo bello caminando entre lo feo, con un pie en la miseria y otro en el realismo mágico. El talento de Baumeister consigue insuflar sentido, vida y originalidad al proyecto.