Es difícil que su mundo no te atrape por completo. Es un entretenimiento maravilloso, tanto para los fans del terror como para los espectadores casuales.
Una fantástica nueva incorporación a la mitología de Batman. La ambientación del Londres de los años 60 le otorga un aspecto singular que la diferencia de otras adaptaciones televisivas.
La tercera temporada continúa expandiendo su vasto universo, fusionando elementos medievales y fantásticos. Se presenta un buen equilibrio de momentos cómicos, aunque algunas de las bromas tienden a extenderse más de lo que es necesario.