La evolución hacia el terror y la locura se siente artificial y poco convincente. Carece de la frescura que convirtió a 'Goodnight Mommy' en una experiencia memorable, relegando a sus creadoras lejos de las grandes figuras como Haneke y Lanthimos.
Presenta ciertas imperfecciones, como tramas poco conectadas y personajes con definiciones vagas. Carece de originalidad y de una tensión narrativa adecuada. Sin embargo, 'Magnetic Fields' ofrece una experiencia entretenida a su manera, sin grandes pretensiones.
Al público adecuado le va a encantar esta película. Debería presentarse en bibliotecas, tiendas de libros usados y espacios artísticos ocupados, así como en cines.
Podría ser la película sobre fósiles más emocionante desde Parque Jurásico. Ammonite no reinventa el género, pero en solo dos películas, Lee ha demostrado ser un cronista maduro de historias de amor complejas.
Schäublin presenta un entorno urbano que simboliza una gestión burocrática, donde cada instante refleja un valor económico, sugiriendo de manera ingeniosa y sutil el futuro que nos aguarda.
Una potente combinación de sexualidad, brutalidad y extremismo político, 'Fanny Lye' se presenta como una película bien elaborada, cautivadora y con la energía necesaria para profundizar en la historia británica.
Polak logra establecer una atmósfera impactante, pero a pesar de ello, el guion se siente incompleto, como si fuera un primer esbozo que necesita más trabajo.
El espectador podría terminar la experiencia algo desconcertado por la intensidad de cada aspecto presentado, pero con la certeza de haber presenciado una historia cargada de emoción y relevancia para los personajes involucrados.
Una película de estética refinada, que muestra una clara sensibilidad hacia sus personajes y su entorno, aunque no consigue mantener un ritmo constante a lo largo de la trama.
Es oscura, dulce y llena de humor. Es una película buena sobre un heroico cinéfilo, que seguramente halagará a su público en los numerosos y venideros festivales.
A pesar de lo incómoda y desesperante que resulta, cuando pienso en ella, sus momentos de auténtico placer cinematográfico sin complicaciones, su brío y su sentido de la alegría, son los que marcan mis recuerdos.
La película de Cuéllar es asombrosamente visual y llena de conflictos, pero busca abarcar más de lo que puede. No logra profundizar en los complejos senderos que ofrece su narrativa.
Un documental entretenido que no se debe perder, especialmente para los fanáticos más fervientes de Godard. Farahani logra retratar un espléndido crepúsculo artístico de grandes figuras.