No le importa ahondar en el impacto que temas tan sustanciales como el clasismo, la religión o los prejuicios raciales tienen en los adolescentes, aunque lo haga de manera algo sofisticada.
Un entretenimiento excesivamente largo que acaba más preocupado por rendir homenaje a la historia original que por profundizar completamente en algo nuevo.
Es un logro en muchos aspectos, ofreciendo una historia que impresiona tanto a nivel técnico como personal, al tiempo que hace referencia al trasfondo político que impulsó la carrera espacial.
[Crítica 2ª temporada]: Esta segunda temporada no solo opaca la película de los 90, sino que además supera el material original con su enfoque extravagante y abiertamente queer, consolidándose así como una de las mejores de todos los tiempos.
Shipka logra manejar las contradicciones, logrando así un personaje bien desarrollado. La serie demuestra que los reboots sobrenaturales pueden, en ocasiones, superar a las obras originales.
El debut cinematográfico de los Forgers es más caca que trufa, aunque es agradable y llena el hueco con el que los fans nos vemos obligados a conformarnos mientras esperamos la tercera temporada.
Ni siquiera Nicole Kidman o Zac Efron logran rescatar lo que debería haber sido un éxito rotundo, ya que se pierde entre las clichés y situaciones predecibles de Hallmark.
A pesar de que es loable el esfuerzo de Harness por actualizar el subtexto de la obra original, parece que intenta abordar demasiados temas y, al final, no logra transmitir un mensaje claro.
Si has sido un seguidor leal durante años, podrás pasar por alto la música sentimental y los efectos visuales para saborear esta reunión auténtica y conmovedora.