Pang narra su historia con humildad y equilibrio, brindando a los fanáticos de los Beatles una visión cercana de cómo era Lennon tanto en el escenario como fuera de él.
Habría sido más interesante si Lunson se hubiera enfocado en las entrevistas, que son realmente atractivas. Sin embargo, lo que se resalta es que nadie interpreta sus canciones como él.
Se hace larga en algunas partes y ni siquiera intenta un retrato veraz del gran emprendedor teatral, pero es un espectáculo grandioso y resplandeciente con coreografías impresionantes.
La pura presencia de Garbo en esta profunda interpretación es completamente hipnótica, y una experiencia a la que no puede hacerse justicia en la pequeña pantalla.