Puede que esta epopeya de la dinastía Ming de 1967 carezca de complejidad argumental y de espectáculo de época. Pero el enfrentamiento en una remota posada está salpicado de tensión.
Un poco escasa en cuanto a humor se refiere, esta curiosidad está compuesta por ideas que cobraron cierta relevancia cuando se dio a conocer su ruptura con la coprotagonista Mia Farrow.
Cary Grant y el resto del elenco brillan en esta comedia clásica, que se destaca por su retorcida oscuridad. La actuación es excepcional y el guion inteligente mantiene al espectador cautivado.
Ni la beligerancia característica de Robert Carlyle logra salvar esta adaptación de la biografía de Ernest Gordon, que, aunque bienintencionada, se siente floja y poco convincente.
La fotografía de Raoul Coutard y la edición, galardonada con un Oscar, de Françoise Bonnot son sobresalientes. Esta es la mejor versión de Costa-Gravas, quien combate la hipocresía y la opresión.
Pequeñas incoherencias hacen de esta película un punto débil inusual en el impresionante currículum de Robert Wise, pero no se puede considerar un visionado penoso.
La fotografía es magnífica y refleja con gran profundidad los encuentros culturales. Sin embargo, su enfoque sobre la raza y el género se siente incómodo en la actualidad, al igual que algunas de las actuaciones.