El tema de la vida y la muerte es de gran profundidad, pero la pluma de McCarthy, junto con las interpretaciones de los experimentados actores, nos involucra por completo en la reflexión.
A pesar de ser algo predecible, la trama logra capturar nuestro interés. Si bien en ocasiones nos resulta difícil conectar con los personajes o con algunos diálogos extensos, la necesidad de descubrir la verdad detrás de los crímenes nos mantiene expectantes.
Una serie que carece de originalidad, presenta un guion deficiente y resulta poco creíble, además de contar con actuaciones que no logran captar la atención del público.
El tipo de serie que nos recuerda que imitar es la forma más sincera de homenajear, pero sólo si se hace tan bien como 'The Returned' de la cadena A&E.
La atracción por el lujo y el escándalo siempre es un tema vigente. La búsqueda de distracción se siente más intensa en la actualidad que en los años 80.
El desempeño de los actores es notable, pero sería ideal que contaran con roles más auténticos o al menos atractivos, e incluso mejor, que tuvieran la oportunidad de encarnar personajes más entretenidos.
El principal problema de 'The Following' es que la violencia es tan gratuita que arruina lo que podría haber sido un buen thriller psicológico, no solo se nota en el segundo episodio, sino a lo largo de la serie.
Los personajes principales carecen de atractivo en comparación con la gente real, pero su involucramiento en una ciudad pequeña les da un valor. Aunque no se profundiza en muchos personajes secundarios, estos resultan ser más intrigantes.
Las interpretaciones son sobresalientes, con cada actor enfrentando el reto de desvelar facetas previamente ocultas de su personaje. Además, el elenco se beneficia de un guión profundamente elaborado de los hermanos Williams.
Algo característico de los hermanos Duplass es que saben cómo la inercia emocional, e incluso lo trivial, pueden ser modificados y alterados para crear humor oblicuo e inquietante.
'Elementary' probablemente enfurecerá a los puristas de Sherlock Holmes, pero el resto de espectadores probablemente la encontrarán apasionante y bien interpretada por los actores.
El guionista Stephen Butchard ha hecho un excelente trabajo destilando los matices y la complejidad de la historia de Cornwell, que evita la simplística trama de buenos contra malos.
La película destaca por su uso de elementos narrativos tradicionales y diálogos vibrantes. Las interpretaciones son sólidas y la dirección artística, así como la dirección general, están cuidadosamente elaboradas.
El guion brilla como una de las principales atracciones de la producción. Wainwright incorpora fragmentos de la obra de autoras femeninas, entrelazando poesía en los diálogos, y da vida a personajes singulares en las tres hermanas, así como en su padre y hermano.