El enfoque decidido del guion, junto con la sobresaliente actuación de una aún más decidida Yang Mi, crea una poderosa y emotiva experiencia que invita a reflexionar sobre el valor de la vida.
Una persecución de camellos entretenida y alucinante. 'Ejhdeha Vared Mishavad!' se sitúa en la intersección del mockumental, las historias de fantasmas, el thriller detectivesco y tiene un toque de Indiana Jones.
Abu-Assad adopta una posición distante respecto a sus personajes y sus acciones, lo que podría disminuir su atractivo para varios espectadores. Sin embargo, considerando la calidad y relevancia de la película, se espera que logre un buen desempeño.
'Inch'Allah' cuenta con las credenciales necesarias, junto con la pasión de Anais Barbeau-Lavalette por la región, pero le falta la originalidad imprescindible para ser impactante o para ofrecer una perspectiva más allá de la de un forastero.
Este drama que invita a la reflexión es extenso, no obstante, mantiene un buen ritmo, repleto de eventos y, al mismo tiempo, resulta íntimo. Es sin duda una de las películas asiáticas más memorables del año.
Una adaptación poco hábil que conserva algunos de los conceptos impactantes del libro relacionados con la esencia del bien y del mal, así como la verdadera naturaleza de la masculinidad.
Terry Gilliam aborda de manera humorística la búsqueda del significado de la vida, aunque no logra profundizar en el tema. El guion de Pat Rushin ofrece diálogos e ideas muy entretenidas, y el talentoso reparto hace un excelente trabajo para darles vida.
Una historia oscuramente perturbadora. Sin embargo, a pesar de que el trabajo de localizaciones es realmente impresionante, los personajes no logran destacar.
Incluso los seguidores de Kore-eda podrían experimentar cierta desilusión ante una obra que, aunque cautivadora, carece de una profunda conexión emocional. Sin embargo, se destaca el ingenio y el encanto de la película, que resulta ser impecable y está impregnada de un humor irónico.
Se ha hecho muchas veces antes, pero el toque magistral Euro-gótico de Haneke y el fascinante reparto la modernizan y dan algo de humor negro. Aun así, parece que falta algo.
Una pequeña gema. Tan dulce como una cereza madura a primera vista, pero con un núcleo duro; aquellos que se aventuren a profundizar en ella lo descubrirán.
Koreeda se adentra en un nuevo camino con una narrativa ingeniosa, conmovedora y esperanzadora que explora el mundo infantil y la maravilla de la existencia.