Un spin-off encantador que logra sanar nuestras almas fatigadas sin exigir demasiado de nuestra mente. Michael Cimino brilla en su interpretación de Victor, aportando una dulzura entrañable al personaje.
[Crítica 3ª temporada]: Cuanto más mejora, más nos trata como si fuésemos uno de sus personajes: manipulando lo que sabemos, ofreciendo más preguntas que respuestas y seduciéndonos con su peligro.