En Irlanda se ha visto una sobreexposición al estilo de Tarantino. Esta película se presenta como un thriller cómico que resulta ser artificial y carente de frescura, con elementos que se sienten más como copias que como un trabajo auténtico.
No es que sea mala, es que es estática. Nada es lo suficientemente convincente, tenso, dinámico, extravagante o absurdo para que la película cobre vida.
No es una obra que perdure en la memoria, ya sea en el ámbito del drama o del thriller, pero presenta una combinación atractiva y ejecutada de ambos géneros.
No se toma demasiado en serio, pero tampoco opta por un enfoque humorístico, lo que resulta en una película con ideas que carecen de profundidad y originalidad, dejando una impresión de superficialidad.
Es una historia trágica y cautivadora. Este documental, aunque no introduce nada definitivo, está bien elaborado y resulta ser una absorbente nota a pie de página.
'Free and Easy' es un curioso y divertido ejemplo de absurdo, destacando su original idea de un jabón que hace dormir a los personajes. Aunque puede desaprobarse por su ritmo pausado, para quienes disfrutan de lo inesperado y juguetón, tiene su encanto.
Es eficiente pero carece de elementos sobresalientes en tecnología y diseño. Sin embargo, marca una mejora notable en comparación con 'Evil Feed', la anterior película que Smith dirigió en solitario hace diez años.
No es asombroso, ya que transita entre un melodrama criminal y un drama familiar sin aprovechar al máximo ninguno de los dos. Aun así, se desempeña como un ejercicio breve y bien construido de suspense.
Esta película, a pesar de carecer de valor artístico, presenta un aspecto visual atractivo y una buena realización en diferentes aspectos. Es una opción ideal como placer culpable.
A pesar de algunos altibajos que la hacen inconsistente, la película se disfruta con facilidad, en gran parte gracias a un elenco tan variado como su brillante presentación visual.
La superficie pulida facilita la asimilación de un desarrollo que, en su totalidad, carece de un nivel de terror real o de la inteligencia que pretende exhibir.
La película de Michael Polish intenta elevar unos valores de producción decepcionantes mediante una abundante acción, pero su manera de presentarla resulta, en el mejor de los casos, poco refinada.