Expone argumentos convincentes para elevarlo del estatus de culto a la máxima categoría de las figuras literarias estadounidenses del siglo XX, al tiempo que aporta abundantes pruebas de una vida y una época muy pintorescas.
Después de un inicio prometedor, esta propuesta atrevida pero sobrecargada se pierde en un barullo de terror místico de ciencia ficción que sólo se vuelve más confuso según crece su ambición temática.
Este cuento no desarrolla plenamente su narrativa ni sus ideas temáticas. Sin embargo, la película, bien elaborada, logra ser lo suficientemente extravagante y entretenida como para satisfacer a los aficionados más experimentados del terror.
Hecha e interpretada con tanto esmero que desearías experimentar cada emoción que transmite con la misma intensidad que esperas. Sin embargo, esas emociones nunca logran desprenderse de un aire de artificio reciclado.
Convencional y muy directa en su tratamiento de los temas paranormales. Sin embargo, presenta un desarrollo menos consistente que su debut, con ciertos errores narrativos y evidencias de limitaciones en su presupuesto.
Esta pesadilla pulcra y con buen ritmo agradará a la mayoría de fans del género. También demuestra que los guionistas-directores están listos para un proyecto de un estudio grande.
Seguramente agote a los fans del género comercial con su trama escasa, su ritmo lento y sus misterios impenetrables. Pero su mezcla de lo poético, lo repugnante y lo fantasmagórico hechizará a los más aventureros.
Elaborada con cariño, es una oda al cine menos querido, y es lo suficientemente segura como para, en su nostalgia oscurantista, hacer bromas astutas sobre sus ocasionales anacronismos.
Es atmosférica y se aleja de las convenciones habituales del slasher lo suficiente para convertirse en un festival de terror entretenido, aunque no excepcional.
Su atmósfera y su sentido del humor son satisfactorios. Debería funcionar bien en los festivales de género y en las plataformas de streaming. Competente y elegante.