Siempre merece la pena verse, principalmente por sus interpretaciones. Numerosas escenas, como la pelea a cuchillo de Coburn, y los chistes de McQueen, permanecen en la memoria.
Parte thriller conspiratorio y parte discurso político, es la película más coherente de Cronenberg hasta la fecha. El director logra que su ingeniosa premisa brille gracias a una serie de situaciones espectaculares.
La película presenta una trama confusa, con una animación deficiente. Además, su historia es predecible y resulta excesivamente dulce, lo que puede desinteresar a cualquier espectador que haya superado la etapa infantil.
Es algo superficial, pero es muy entretenida y extremadamente divertida. Además, es lo suficientemente atractiva como para motivar a comenzar a leer los libros.
La trama de Shaffer es lo suficientemente compleja para mantenerte enganchado de principio a fin, con interpretaciones sobresalientes. Es una película absolutamente entretenida.
Ultra-ambiciosa y autoconsciente, esta película destaca por su grandeza y a la vez por su torpeza. Sin embargo, logra posicionarse como una de las propuestas más cautivadoras y provocativas del cine estadounidense en los últimos años.