David Tomlinson interpreta con eficacia a Fred MacMurray, mientras que la señorita Lansbury siempre resulta encantadora. Los niños no son tan molestos como podría esperarse. Aunque la película requerirá una inversión considerable, no seré yo quien gaste en ella.
Durante una hora, y probablemente más, es bastante brillante. Sin embargo, se debilita considerablemente en un tramo final que recurre al humor negro en momentos clave.
Chaplin demuestra otra vez que es el artista más grande del cine mudo, el maestro de la pantomima más elocuente, y el más sencillo, más esencial y más conmovedor de los cómicos.
Se podría afirmar que esto se presenta como un avance respecto a las deplorables 'Lesbians Vampire Killers', dado que insinúa que están obteniendo lo que merecen del sexo opuesto. Sin embargo, este avance es limitado.
Secuencia tras secuencia de esta extraordinaria película se aprecia un Buñuel magistral como cineasta, contando una historia que es a la vez sencilla y sofisticada.
Werner Herzog es la prueba de que se necesita un poco de locura para crear cine. Su habilidad para fusionar paisajes y personajes es tan intensa que, tras ver sus obras, quedan grabadas en la memoria para siempre.
Perfectamente ejecutado, este thriller psicológico se destaca por su exploración de temas como el honor, la lealtad y la traición, consolidándolo como uno de los más impresionantes en su género.
La fusión entre la música de Parker y la perspectiva de muerte y destrucción presentada por Scarfe transforma la luz en sombra de manera casi impecable.
Griffith, un personaje cercano al estilo victoriano, mostró una visión que superó su época, aunque su filosofía y forma de pensar a menudo parecen desfasadas.