Aunque está diseñada principalmente para niños a partir de 5 años, su humor logrará que los espectadores adultos, especialmente los padres, se sientan satisfechos por haberla visto.
El carisma cómico de Martin, que mantuvo la primera película a flote, está enterrado bajo una avalancha banal de situaciones de trilladas situaciones cómicas.
Establece un ritmo tan atractivo al inicio que resulta difícil mantenerlo. Inevitablemente, presenta momentos más lentos. Sin embargo, en cada etapa de la historia, siempre hay algo divertido.
Lo que la disfrutes dependerá de lo divertido que encuentres ver a Sandler hablando con un lado de la boca y su graznido áspero durante toda la película.