Está llena de personajes extravagantes, solitarios, extraños o retrasados. Hay algo intensamente honesto en ella. Pero hay algo igualmente prefabricado.
La película es un prolongado clímax. A pesar de los flashbacks y los saltos temporales, la tensión nunca disminuye. Solo puedes volver a 'Le salaire de la peur', la obra de Clouzot de 1952, para encontrar un suspense tan inquebrantable.
Es como un cansado ejercicio dentro de sí mismo. Jarmusch afirma que una de sus intenciones es incluir en sus películas lo que otros excluyen. Aquí demuestra que ese enfoque no siempre asegura el éxito.
Me encanta la originalidad de la película, su sentido del humor macabro, su ingenio y el gran Walsh, cuya memorable narración le da el pistoletazo de salida.
Hay momentos en los que creía que '60 segundos' sería una película más o menos entretenida. Creo que esos momentos, contados desde el inicio hasta el final, serían en total unos 30 o 40 segundos.
Por cada aspecto reflexivo que Singleton aporta a 'Higher Learning', una película contemplativa sobre el multiculturalismo y el racismo que se aleja de la perfección, el director ofrece otra decepcionante y vacía.
Una película para espectadores hambrientos de estética: salvajemente entretenida, a veces sardónica y siempre emocionante. Tiene muchas cosas y todas ellas, deliciosas