La película resulta extremadamente dura y, en ocasiones, difícil de soportar. Sin embargo, la brutalidad no es sin sentido, ya que en medio de su oscura narración emergen elementos de humanidad y emoción que la rescatan de la desolación.
La producción destaca por su sólida construcción formal, utilizando una cámara en mano que resulta natural y no intrusiva. Además, su enfoque documentalista logra transmitir de manera efectiva la atmósfera del lugar.
El guion es una mezcla de diversos elementos que nunca logran cohesionarse. A pesar de su impresionante despliegue visual, carece de un tono y una identidad propia.
Si alguien busca en esta producción de A24 una experiencia similar a la de John Boorman o Peter Jackson, hay que señalar que el estilo de Lowery se asemeja más al de Robert Bresson, o a los de Bruno Dumont y Albert Serra.
Aunque la puesta en escena no destaca de manera asombrosa, Lindholm logra manejar la narración, las actuaciones y los conflictos militares, legales y familiares con habilidad, discreción y una notable solidez.
Una fábula claustrofóbica y alucinante que retrata la degradación física y moral, mostrando de manera impactante los excesos y las miserias de los conflictos bélicos.
Una trama simple y personal que presenta a Lerotić como un cineasta prometedor. Su estilo distintivo y sincero invita a estar atentos a sus futuros proyectos.
'Cincuenta sombras de Grey' resulta ser una película que no logra impactar ni emocionar; carece de la audacia necesaria y se siente sorprendentemente distante, lo que contrasta con las expectativas de su temática.
Leo Woodall y Ambika Mod sostienen la narración con una química y magnetismo impresionantes. Logran llevar hasta la situación más cursi con una elegancia, flexibilidad y naturalidad excepcionales.
La película es menos arriesgada que su ópera prima, pero aún conserva la delicada sensibilidad que caracteriza a su directora. A pesar de ser más convencional, sigue siendo un trabajo que merece reconocimiento por su calidad.
La película retrata de manera efectiva la deriva, las angustias y los deseos de sus personajes. Destaca el uso de la música, las texturas sonoras y la cercanía de la cámara a los cuerpos, enfocándose en los gestos más que en los diálogos.
El debut de Meier, aunque adolece de un exceso de simbolismo, es sin duda prometedor. A pesar de no ser una obra maestra, muestra potencial y plantea ideas interesantes.
Se trata de una pequeña y fantasmagórica película que, de una manera entrañable, aborda el desamparo y la soledad en medio de una larga noche invernal.
En 'Los silencios', se destacan más los instantes de sensibilidad, nobleza y auténtica emoción que los que resultan forzados, pretenciosos y manipulativos. En general, el filme ofrece una experiencia positiva.
La audacia y la dureza de diversas escenas se entrelazan con la empatía, sensibilidad y el carisma de sus personajes. Es una narración con diversas capas y significados, que resulta en una mezcla cautivadora.
Historia pletórica de humor absurdo, negrura y excesos violentos, Lucy es una producción a gran escala pero con espíritu de clase B. El resultado es muy disfrutable, con una Johansson impecable como heroína de acción.
Una auténtica "anomalía" en el contexto de Hollywood actual, presenta múltiples aspectos que pueden encantar o molestar al público. Es una película que invita a la reflexión.