Por cada cliché o estereotipo, 'Tornados' ofrece un instante de espectacularidad, pero también de simpatía como un balance. Es una película entretenida y satisfactoria que realmente merece ser disfrutada en la pantalla más grande y con el mejor sonido disponible.
La película presenta los mismos, si no peores, problemas que muchas otras del universo de superhéroes: se siente como una avalancha de gags, diálogos y conflictos que carecen de gracia, audacia y capacidad de sorprender.
No defrauda en absoluto, ya que funciona a la perfección tanto en el terreno de la comedia física y de enredos como en el aspecto emocional, con -ahora sí- un cierre que parece ser la despedida definitiva.
La trama es sencilla, pero muy bien construida. La película combina en dosis justas peripecias, enredos, batallas y los momentos más íntimos. El resultado es deslumbrante desde lo visual y llevadero en lo narrativo.
Llega esta secuela con resultados más que dignos, pero que pierde en la comparación con su predecesora. La eficacia es menor, pero las aventuras se siguen sin esfuerzo y con una sonrisa permanente.
El resultado es irregular y desigual, pero para compensar algunos de estos pasajes musicales que no están del todo inspirados, destaca la belleza desbordante lograda por los virtuosos animadores de Disney.
La quinta entrega de la saga de dinosaurios cuenta con un nuevo director, el español Bayona, pero no presenta muchas innovaciones. Aun así, la fórmula continúa funcionando de manera razonablemente efectiva.
El guion es débil en todos sus aspectos. Las escenas de acción son escasas y carecen de impacto, además, la idea de presentar una versión femenina de Indiana Jones se siente poco acertada y torpe.
Si bien es un film lúdico, desenfadado, simpático y en ocasiones entretenido, la constante acumulación de elementos termina siendo agobiante y afecta el resultado final.
Un film entretenido a partir de un relato bien construido. La tentación del ojo por ojo y las dificultades de convivencia armónica entre seres diferentes proporcionan distintos niveles de lectura políticos y morales.
Resulta -en la comparación y por sus indudables hallazgos- una notable evolución. No es que Ragnarock sea una obra maestra, pero estamos ante una comedia de acción ligera y entretenida.
La película es básica en su argumento, pero brillante en su concreción. Las escenas de lucha entre criaturas inmensas alcanzan una espectacularidad y una credibilidad pocas veces vista.
Fluye y entretiene de manera efectiva, aunque a estas alturas genera la impresión de ser una variación de una fórmula ya establecida y de continuar por un camino bastante conocido.
Resulta algo más eficaz que sus predecesoras, pero sigue a años luz de los mejores exponentes de la animación infantil. Es una franquicia que sigue resultando algo rancia y perimida.
El resultado es más que valioso en los términos en que la propuesta está planteada: un personaje femenino, una adolescente muy fuerte, y un despliegue visual con una animación prodigiosa.
Bebe de múltiples fuentes reconocibles, pero le agrega elementos visuales, narrativos y dramáticos que lo diferencian de otras propuestas recientes del género.
Lo mejor del film es que, más allá de la básica trama, se le dedica el tiempo suficiente a la historia de cada personaje como para que el público pueda empatizar con ellos y entender sus orígenes, sus traumas y sus miedos.
Sumatoria de varios de los peores lugares comunes del cine de superhéroes, esta 'Batman vs. Superman' estridente y pomposa dilapida a los pocos minutos el impacto de haber reunido y enfrentado a dos de las figuras más populares de la factoría DC Comics. Mucho ruido y poco cine.