Un largometraje que aborda con delicadeza y elegancia los sentimientos, el paso del tiempo y la ausencia. Uno de los debuts más logrados del cine argentino reciente.
Encuentra sus momentos más destacados al permitir que las escenas fluyan al compás de los padres, utilizando los silencios como un medio de expresión. Es un filme que impacta profundamente, dejando una huella en el alma y conmoviendo el corazón.
Hay algunos momentos que evitan el desastre, pero son escasos. El resto se convierte en una experiencia insoportable, una verdadera tortura para quien lo observa.
La película evita caer por completo en una perspectiva moralizante, ya que los personajes descubren destellos de humanismo y dignidad durante su viaje por los oscuros abismos de su ser.
Sciamma crea un mundo femenino, íntimo y único que transforma esta película en una fábula sobre el tiempo y las relaciones, accesible para todas las generaciones, con matices y profundidades sorprendentes.
Construye con gran sabiduría y sin descuidar el humor una de esas películas que van ganando complejidad, sofisticación y profundidad a medida que avanza y crece el relato.
Termina siendo una película parcialmente efectiva y atractiva. No es ni de cerca la obra maestra que muchos críticos aclamaron, pero -aun con sus desniveles y traspiés- no deja de ser una experiencia tragicómica de una honestidad brutal.
El director turco decepciona con un melodrama evidente y despiadado que gira en torno a un triángulo amoroso con ramificaciones policiales y políticas.
La película presenta momentos muy divertidos junto a algunos segmentos que siguen fórmulas convencionales. Es una comedia que, aunque no dejará una huella perdurable, tampoco será totalmente ignorada.
Resulta un film estimulante y a la vez algo árido, parco, como su protagonista. La dupla Jacquot-Huppert sigue transitando nuevos caminos, probando, evitando las fórmulas y los lugares comunes.
La narración se presenta de manera cuidadosa y fluida, aunque en ciertas escenas se siente un exceso, con un toque forzado y manipulador que resulta algo obsceno y morboso.
Una valiosa y provocadora película de ficción con profundas raíces documentales. Herzog logra crear un ensayado impacto sobre la soledad, la incomunicación y la angustia que caracterizan nuestra época.
Una historia quizás menos sutil y más marcada que obras maestras como 'Secretos y mentiras', pero conserva la capacidad de observación, un enfoque humanista, empatía y sensibilidad que siempre la han caracterizado.
Las sólidas actuaciones, la impecable producción y la ajustada puesta en escena hacen del film un entretenimiento tan efímero y superficial como decididamente eficaz.
'Ray & Liz' presenta situaciones extremas que roban la atención y encierran un toque de patetismo. Sin embargo, también hay momentos melancólicos que ofrecen hallazgos poéticos reminiscentes del cine de Terence Davies.
Es un film desgarrador que se sostiene sobre todo por el auténtico tour-de-force para un Sbaraglia que se desnuda (literal y emotivamente) para demostrar que es un actor capaz de salir de su zona de confort.