Se destaca por su originalidad, ausencia de clichés y fuerza tanto en la trama como en el drama. Ha emergido un nuevo director, y parece ser de gran talento.
A pesar de que algunos elementos de la resolución resultan poco creíbles, el director luxemburgués Van Maele ofrece una destacada muestra del género, explorando los temas de la codicia, la culpa y la redención.
Boyle cautiva y sorprende. Cuando parece que se ha comprendido alguna de las múltiples incógnitas y misterios, surgen nuevos giros inesperados y sorpresas que resultan intrigantes, aunque también pueden provocar una sensación de confusión y cansancio.
El principal inconveniente de la película radica en que no se profundiza lo suficiente en las diferencias, matices y particularidades de cada uno de los cuatro héroes.
Sorrentino, a pesar de su creatividad y valentía, no consigue captar completamente la atención del público y continúa siendo una curiosidad del festival de Cannes.
El film presenta, en ocasiones, un pintoresquismo algo artificial, pero también ofrece una profunda reflexión espiritual relacionada con las tradiciones japonesas. Es una obra inusual que invita a la reflexión y al debate.
Sin ser una película particularmente innovadora ni audaz, 'Berlin Calling' logra entrelazar una historia personal en un mundo masivo, a menudo sombrío, pero siempre cautivador como el de la música electrónica. ¡Suban el volumen!
El manejo de no actores y la representación de la naturaleza salvaje en la región logra evitar el paternalismo. La ausencia de regodeo y efectos visuales para dar vida a la dimensión lírica y fantástica del relato se sienten genuinos y convincentes.
La película alterna entre el minimalismo y el expresionismo, transportándonos a una narrativa casi de cine mudo que explora la vida cotidiana de un hombre enigmático, lejano, pero cautivador en su singularidad.
Un film aceptable, que supera las expectativas que genera su sinópsis, aunque no alcanza la calidad que se espera de una Competencia Oficial como la de Cannes.
La película se presenta como una obra impactante y dinámica, aunque en ocasiones resulta excesivamente manipuladora, utilizando tácticas que hacen sentir al espectador como un cautivo del hábil director.
Aunque demuestra habilidad y profesionalismo en su trabajo como guionista y director, Atkinson parece ser un simple seguidor de un estilo cinematográfico que ya ha perdido relevancia y se siente anticuado.