Aunque ofrece un ambiente aceptable de terror y efectos especiales destacados, no logra satisfacer a los verdaderos seguidores del género. Sin embargo, el director ha conseguido mantener de manera efectiva la estética característica de las tres películas anteriores de la franquicia.
Cuenta con intensas secuencias de acción y momentos de terror efectivos. Asimismo, presenta variadas transiciones estilísticas, especialmente con los personajes coreanos, quienes introducen tanto elementos dramáticos como toques de humor.
La película navega a través de diversos géneros, abarcando el suspenso, el cine negro, la violencia extrema y la comedia oscura. Una posible crítica sería su duración, que puede sentirse un tanto excesiva.
Benicio del Toro interpreta a un aterrador narcotraficante mexicano, mientras que Salma Hayek, en un papel sorprendente, encarna a la reina de su cartel. La película presenta un policial con altibajos, pero está repleta de elementos originales, tensión y toques de humor negro.
Adaptada de manera íntima por su autor y dirigida por el danés Janus Metz, quien aporta un estilo complejo pero exacto, ofreciendo una interpretación contemporánea de los clásicos thrillers de espías en la línea de Graham Greene.
Es una película interesante, pero su originalidad inicial cae ante el peso de sus propias pretensiones, especialmente porque el continuo uso de flashbacks.
Se sostiene mejor cuando el aniquilador de vampiros es un Lincoln joven que cuando ya era presidente, pero aún en esos momentos mantiene su insensata coherencia.
El director infunde al agua un aire siniestro, ya sea que se presente en una piscina, en una gotera o en las múltiples escenas de lluvia que adornan esta creativa película.
Está bien filmada y parte de una buena idea, pero su principal problema es que se toma demasiado en serio una historia que, con distintas variantes, se ha visto muchas veces.
Los personajes secundarios y los chistes que realmente funcionan, junto con algunas sorpresas en la trama, logran enriquecer una historia que inicialmente parecía predecible, aunque en realidad no necesitaba más de dos horas para desarrollarse.
Esta película tenía el potencial de ser una excelente adaptación de un cómic icónico, seguramente una de las más esperadas por los aficionados. Lamentablemente, la historia fue mal manejada por un equipo de guionistas que no hicieron justicia al material original.