Bridges realiza una actuación excepcional, que por sí misma valida una película cuya idea es una reinterpretación bastante novedosa de "Un mundo feliz" de Aldous Huxley.
La trama podría no ser su punto fuerte, pero eso no es lo más preocupante. El verdadero inconveniente radica en la indecisión del director, que vacila entre una comedia de acción convencional y una sátira de humor negro que pretende burlar ese mismo estilo.
Un film repleto de conceptos, aunque en ocasiones carece de coherencia, que resalta la habilidad de los hermanos Wachowski, especialmente en sus segmentos futuristas.
El documental presenta un impresionante conjunto de material que se integra a la perfección con la dramatización y las entrevistas, utilizando un estilo híbrido y meticuloso que caracteriza al formato 'Mega Doc'.
Los elementos fantásticos de 'Lucy' son tan exagerados que rozan lo ridículo. Sin embargo, la película es original, está bien realizada y, a pesar de sus fallas, resulta entretenida.
En ciertos momentos, el guión parece perder el rumbo, pero en su mayoría, acierta. Los diálogos son precisos y los personajes están bien definidos, así como las quejas y reproches que surgen. Muchos matrimonios podrán verse reflejados en lo que se presenta en la pantalla.
Aunque no sea la obra más destacada de Guy Ritchie, estas dos horas son entretenidas gracias a los buenos chistes y emocionantes persecuciones. Como opción de entretenimiento veraniego, cumple con su objetivo y seguramente agradará a los espectadores.
Los fans disfrutarán sin dudas, y hasta los que no esperaban esto podrían encontrar tolerable esa incómoda e insistente parte donde los personajes interrumpen sus conversaciones para cantar lo que piensan.
'El abogado del crimen' no logra impresionar completamente como película de gánsteres, pero cuenta con elementos interesantes que la hacen digna de ver.
Tarda bastante en despegar, pero cuando explota se redime por todas su fallas previas. El último acto es algo que ningún fan de la ciencia ficción querría perderse.
Lo que queda son algunas buenas secuencias de superacción que pueden llegar a entusiasmar a los menos conocedores fans del género, que no hayan visto algunos de los verdaderos clásicos en la materia.
No busca la espectacularidad sino el horror surgido de un nuevo tipo de guerra, y logra estremecer con imágenes que uno querría fueran parte de un film fantástico y no de uno basado en hechos reales.
Las imágenes peculiares de los personajes surcando un mar en llamas poseen una inusual belleza visual que haría valer la pena ver esta extraordinaria película, la cual va más allá del género de cine de catástrofes.
Cohen logra una buena dirección y mantiene un ritmo constante. Cuando el espectador se sorprende por la simplicidad y previsibilidad de lo que se muestra, puede distraerse riéndose del humor involuntario que emerge del guión.