La trama podría no ser su punto fuerte, pero eso no es lo más preocupante. El verdadero inconveniente radica en la indecisión del director, que vacila entre una comedia de acción convencional y una sátira de humor negro que pretende burlar ese mismo estilo.
El argumento es sólido, especialmente en su desenlace que resulta coherente. 'Control Zeta' sin duda ocupa un lugar importante en la limitada ciencia ficción local, lo que posiciona a este director debutante como una promesa para el género.
El documental presenta un impresionante conjunto de material que se integra a la perfección con la dramatización y las entrevistas, utilizando un estilo híbrido y meticuloso que caracteriza al formato 'Mega Doc'.
Los elementos fantásticos de 'Lucy' son tan exagerados que rozan lo ridículo. Sin embargo, la película es original, está bien realizada y, a pesar de sus fallas, resulta entretenida.
Tarda bastante en despegar, pero cuando explota se redime por todas su fallas previas. El último acto es algo que ningún fan de la ciencia ficción querría perderse.
Las imágenes peculiares de los personajes surcando un mar en llamas poseen una inusual belleza visual que haría valer la pena ver esta extraordinaria película, la cual va más allá del género de cine de catástrofes.
El filme presenta conceptos interesantes y un uso efectivo de los escenarios, sin embargo, se convierte en una confusión de narrativas que no logran conectar adecuadamente.
Las brillantes actuaciones de los actores principales, junto con un elenco destacado que incluye a Juliette Lewis y Jeff Goldblum, contribuyen a que la película sea agradable de ver.
La película reúne clichés sobre las dificultades de la amistad entre hombres y mujeres, llevándonos a una historia de amor convencional con chistes predecibles.
En ciertos momentos, el guión parece perder el rumbo, pero en su mayoría, acierta. Los diálogos son precisos y los personajes están bien definidos, así como las quejas y reproches que surgen. Muchos matrimonios podrán verse reflejados en lo que se presenta en la pantalla.
Aunque no sea la obra más destacada de Guy Ritchie, estas dos horas son entretenidas gracias a los buenos chistes y emocionantes persecuciones. Como opción de entretenimiento veraniego, cumple con su objetivo y seguramente agradará a los espectadores.
Los fans disfrutarán sin dudas, y hasta los que no esperaban esto podrían encontrar tolerable esa incómoda e insistente parte donde los personajes interrumpen sus conversaciones para cantar lo que piensan.
El elenco se manifiesta con gran solidez, complementado por atmosféras visuales impactantes y la aparición de personajes perturbadores, como una mujer policía torturadora, que aportan equilibrio a la obra.
La trama se presenta de manera intricada y elaborada, repleta de matices oscuros que la destacan como un excelente exponente del cine negro, pero situado en un contexto poco habitual.
Es uno de los mejores testimonios sobre el misterio del fenómeno OVNI y es muy recomendable tanto para creyentes como para el público que jamas tuvo interés ni sabe nada sobre el asunto.