Es una anomalía por partida doble. Plantea la audaz idea de continuar la historia de 'LA LEYENDA DEL TIEMPO' y, además, logra igualar la grandeza de su predecesora, doce años después. Sin duda, una película digna de ser destacada.
La cuarta temporada de esta intensa serie carcelaria se desarrolla en una nueva ubicación y presenta nuevos personajes, manteniendo la violencia y brutalidad que la caracterizan, ofreciendo una experiencia tan impactante como en sus entregas anteriores.
Aunque no es una obra maestra, se siente como una película de Clase B que adapta un episodio de la serie. Es concisa y efectiva, sin buscar grandes mensajes ni simbolismos.
Aunque ofrece un análisis interesante de las conexiones entre la mitología en el cine y la realidad cotidiana, no logra cumplir plenamente su propósito como una película de entretenimiento para el público general.
Nada radical ni demasiado sorprendente, pero al menos termina siendo un producto simpático y no indigesto. La película es entretenida, visualmente más creativa que las últimas de Burton y con un guión que tiene mucho y bastante bien aplicado humor.
A pesar de contar con ciertas secuencias de acción destacables, el filme carece de la fuerza y la unidad dramática que caracterizaban a su predecesora.
Rob ha transformado 'Halloween' en una grotesca y sangrienta comedia perfecta para disfrutar en un autocine, con cerveza en mano y bajo la luz de la luna. Es el tipo de film que enamoraría a Homero Simpson.
'Misterio a la vista' se desarrolla en París, donde permanece durante un metraje de 90 minutos que resulta simple, algo alocado y sin originalidad, ofrecido como un entretenimiento regular.