La película logra un equilibrio en su narrativa, presentando personajes resilientes que rinden homenaje al espíritu de sacrificio de un país sin caer en la condescendencia ni en la crudeza.
'La cocina' por momentos termina bordeando el territorio del cine de Paolo Sorrentino o Alejandro González Iñárritu, algo que no aparecía en sus más frescas y ligeras películas previas.
El guión presenta elementos arbitrarios y sorpresas que realzan el tono fantástico, depresivo y metafísico de la trama. Aunque algunos giros pueden no ser efectivos, la película se mantiene como una propuesta sincera.
La serie es una mezcla entretenida y absurda que, en ocasiones, no logra equilibrar sus diferentes tonos. A medida que avanzan los episodios, la acumulación de giros y engaños puede llevar a los espectadores a centrarse más en las sorpresas inesperadas que en la trama central.
Es una serie valiosa e inteligente, que en ciertos momentos resulta audaz. Sin embargo, no encuentra una forma de destacarse completamente entre las numerosas "comedias terapéuticas" que hay disponibles.
La verdadera atracción de 'La otra Missy' radica en la actuación de Lapkus, quien logra que esta película mediocre sea algo tolerable gracias a su presencia y su desenfadado estilo cómico.
Es complicado no sentirse algo irritado ante tantos clichés, pero el carisma de los protagonistas y la calidez de su historia de amor ayudan a que la comedia perdure a pesar de esos estereotipos.
La película de Miller es una experiencia caótica y única, donde la narrativa se presenta de manera poética. El placer que brinda 'Llegó a mí' está ligado a la paciencia y tolerancia del público hacia su particular estilo narrativo.
En esta comedia romántica poco se puede destacar. Lo que realmente molesta es la escasez de esfuerzo para crear algo original, ya que se limita a apilar cliché tras cliché.
Es una película que explora su propia naturaleza y forma de realización. La dirección es impecable, con una atención al detalle que sorprende. Cada elemento está precisamente colocado, sin excesos ni faltantes.
La primera temporada de 'Sandman' presenta momentos bien ejecutados, mientras que otros resultan ser un tanto previsibles. También hay instantes que rozan lo inexplicable, lo que le da una complejidad interesante a la serie.