Crespo crea una película emotiva con recursos sencillos, rindiendo homenaje y al mismo tiempo buscando mantener viva la memoria, así como fomentar la creación de una nueva identidad.
Las escenas de ficción añadidas no logran ser efectivas y alargan innecesariamente la duración de la película. Además, el exceso de caos y desorden visual en la propuesta resulta poco convincente.
La historia avanza hacia desenlaces predecibles y, a pesar de contar con algunos instantes emotivos, el drama se diluye y pierde fuerza a medida que nos adentramos en las vidas de los personajes.
Una historia con elementos muy identificables en su planteamiento, pero con dificultades en su ejecución. Estos inconvenientes obstáculos impiden que esas ideas se desarrollen plenamente, sientan su impacto y logren conmover al espectador.
La película de Fayyad, creada a distancia, muestra de manera impactante los horrores y sacrificios personales que rara vez se ven en los reportes de televisión sobre conflictos bélicos.
La película logra mantener la tensión tanto en los personajes como en la audiencia; sin embargo, surgen dificultades debido a algunos giros del guion que la conducen a territorios algo complejos en diversos aspectos.