La segunda temporada logra mantener un buen ritmo a pesar de su duración. Las diversas coincidencias que se presentan son fácilmente aceptables, gracias a la firmeza con la que se desarrollan los eventos en la historia.
No aporta demasiado nuevo pero es una pasable saga de acción con algunos elementos intrigantes aquí y allá, una buena química entre los protagonistas y una trama que no es otra cosa que un cóctel de cientos de otras tramas previas.
Sutherland parece ideal para este tipo de papeles y, a pesar de que se nota el desgaste con respecto a su Jack Bauer de hace veinte años, logra transmitir autenticidad en su interpretación.
En 90 minutos, la película se desarrolla sin aportar grandes atractivos, más allá de mostrar la buena vida en Noruega. 'Por el mal camino' comienza y acaba de la misma manera, dejándonos con poco que recordar.
El problema surge hacia el final, donde se presentan decisiones del guión y de la puesta en escena que resultan poco creíbles, llevando la trama hacia una violencia y grandilocuencia innecesarias.
La película no se destaca entre las obras de Sandler y carece de suficientes elementos que puedan captar la atención de incluso sus seguidores más dedicados.
Un filme que revela aspectos sociopolíticos complejos de la historia de España. Sin embargo, es la protagonista quien realmente brilla, convirtiendo esta obra en un hermoso homenaje a su persona.
Mundruzcó sostiene que solo se puede impactar a través de momentos crueles y situaciones desagradables. Cuando intenta ser más humano y sensible, su enfoque resulta aún más superficial.
Aunque no logre el mismo impacto que su predecesora, 'Petite maman' se presenta como un relato sensitivo y adecuado para el público infantil, considerando las limitaciones de producción y la visión única de la directora.
Isabelle Huppert brilla una vez más en la obra de la directora de "Eden", explorando temas como el paso del tiempo y el choque entre generaciones, a medida que se acerca la etapa tan temida de la tercera edad.
Es hoy una película fuera de tiempo, perdida en una época en la que los temas que trata parecen no solo no ser parte del debate cultural sino hasta rechazados por cierta intelligentsia.
Posee una de las narrativas más intrigantes y peculiares. Las revelaciones detrás de este estudio no solo asombran, sino que también provocan una sensación inquietante.
La complejidad de los elementos narrativos puede causar confusión por su elaborado entrelazado de sucesos, visiones y metáforas. Sin embargo, la historia que presenta Mysius y su forma sensual de abordarla hacen que la película brille más allá de su guion.
Una realización bastante mediocre y descuidada para contar una historia tan fascinante que, pese a esos problemas, es imposible no estar viéndola y asombrándose a cada minuto.
Es de esas películas que se meten bajo la piel e incomodan, poniendo al espectador a enfrentarse a algunos miedos difíciles de manejar, pasando de la identificación a la distancia con el cada vez más desesperado y desesperante protagonista.
Es un claro ejemplo de que se puede abordar un tema intrigante y complejo, pero acabar creando una película que resulta excesivamente convencional y llena de clichés emocionales.
A pesar de que es un filme arriesgado que no siempre cumple con los desafíos tonales que se plantea, resulta ser un ejercicio cautivador de un director que opta por alejarse de lo convencional y aventurarse en terrenos poco explorados.