No es buena, pero es positivo que exista. No hay nada más agradable que un concierto de rock duro o un festival de cine de terror. Pocas aficiones tan controvertidas tienen una intención tan genuina.
Léa Seydoux ofrece una actuación sobresaliente; en esta ocasión, muestra todo su talento. Bruno Dumont, director de la cinta, se destaca por su genialidad e imprevisibilidad, lo que aporta una frescura única a la narrativa.
Revela algunas verdades poderosas sobre el arte y la mente desordenada. Lo más impresionante es la seriedad con la que se acerca a la enfermedad psicológica.
Nyoni lleva a sus personajes hacia revelaciones cada vez más macabras, pero atempera esa tensión con una aguerrida dosis de absurdo. Nyoni merecía su premio a la mejor directora
Una película que exhibe las dotes de Arnold a la vez que introduce elementos nuevos y sorprendentes. Pocos se resistirán a la riqueza y plenitud de su caracterización.
Con escaso del atractivo inicial de Crockett, se presenta como una película convencional que intenta hallar un propósito en su existencia. Una vez finalizada, es fácil que se diluya en la memoria.