No creo que se estrene una película más hermosa este año. Moore y su equipo logran emplear diversas técnicas visuales, manteniendo siempre una impresionante consistencia estética.
A uno le gustaría pensar que evoca un anuncio de perfumes de 2005 con una influencia de 'The Matrix', aunque en verdad, los anuncios de perfumes suelen tener un toque más sofisticado que este. Su época ha pasado.
Glazer podría enfrentar críticas por su riguroso enfoque hacia un tema tan sensible. Sin embargo, esta estricta autodisciplina refleja el profundo respeto que tiene por el tema abordado.
El entrelazado de diferentes tiempos intensifica la sensación de inquietud, creando un efecto acumulativo que resalta la singularidad de esta obra maestra.
Se enfatiza la importancia de la honestidad emocional. Se presentan interesantes reflexiones sobre los retos de mantenerse en contacto con quienes han perdido a un ser querido, mientras el resto de la familia avanza.
Una película sobria y seria sobre exorcismo y aquellos que dicen estar poseídos. La cámara se mantiene en un segundo plano, permitiendo que la historia se desarrolle de manera tranquila.