En sus mejores momentos, 'Red, White & Royal Blue' es una completa fantasía, un delicioso pastel de bodas creado a partir de un amor ilícito de verano.
Sweeney y Glen Powell protagonizan una variación de Shakespeare que es mejor no tomarse demasiado en serio. Los gags, aunque no sean extremadamente graciosos, logran entretener al público lo suficiente.
Sencillamente, no hay nadie vivo que pueda hacer lo que ella: atraer al público así, moverse así, cantar así durante horas sobre el escenario. Si Renaissance es un indicador, aún le queda mucho por hacer.