Plaza escoge expandir el alcance del universo [Rec] y crear algo genuinamente nuevo y fresco, una valiente y desvergonzada reflexión sobre el género de metraje encontrado y una comedia de horror absolutamente entretenida.
No tiene el aspecto de ninguna otra producción de Studio Ghibli, pero desde luego que sí ofrece la magia que hace de sus otras películas un producto tan adorable.
Un viaje divertido y escalofriante que usa a la perfección las creaciones de Jim Henson. No habría sido tan buena sin el ingenio y la honestidad de los personajes y los actores.
Esto es Pixar desnudándose emocionalmente –sin ser sentimentaloide o empalagoso– sino sincero de una manera que resulta profundamente personal y también universal.
A diferencia de muchas películas que retratan la crisis económica actual como trasfondo, el personaje de Healy destaca por su vibrante personalidad, lo que permite al público establecer una conexión sólida y sumergirse en su viaje.
El guion es lo suficientemente inteligente y presenta ocurrencias interesantes, como la notable similitud entre los escritores y los asesinos en serie.
'Fantastic Beasts' ha logrado encontrar su rumbo de manera evidente. Esta entrega se destaca por ser la más cautivadora y enérgica de toda la saga hasta ahora.
Se convierte en un nuevo clásico de Navidad y muestra la habilidad y versatilidad de la franquicia. Demuestra que la serie 'Toy Story' podría seguir adelante indefinidamente.
Un desastre perezoso, desagradable y poco divertido. Los espectadores seguramente se sientan igual que los personajes: perdidos, confundidos, decepcionados y desesperados por terminar.
La secuela resulta ser una película caótica, monótona y fácil de olvidar, lo que la convierte, curiosamente, en la continuación ideal de la original, que también tiene sus propias fallas.
Es tan deficiente que su simple aparición en las salas de cine parece ser fruto de un complot entre bastidores, originado por una obligación contractual.