Este documental sobre la talentosa Jane Birkin, dirigido por su hija Charlotte Gainsbourg, es conmovedor, evita el sentimentalismo y presenta una perspectiva ligeramente provocadora.
Liam Gallagher es incapaz de ser aburrido. A pesar de que insista en lo buen padre que es y en los logros de su carrera en solitario, su carisma siempre logra captar la atención del espectador.
Una película cautivadora. Magnusson captura la humanidad, el ingenio y las contradicciones de un hombre que suele ser considerado como alguien sombrío.
Cassel ofrece una interpretación superficialmente convincente del enfermo pintor. Su actuación resulta bastante monótona, al igual que la película, que se desarrolla a través de una sucesión de decepciones, conflictos y algo de pintura.